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16 julio 2007

40. CCOO de Correos culpa a Zapatero de la posible inviabilidad de la Empresa Pública

Foto: Baldo

El líder de CCOO de Correos, llama prepotente al Gobierno de Zapatero; dice que toma una posición de vanguardia en el proceso de liberalización y desregulación defendida por la Comisión Europea. Habla, este "sindicalista" de que la inminente liberalización europea del sector postal pone en peligro la viabilidad de Correos.

 
A modo de integrante de un sindicato vertical, este señor parece olvidar que existen otras voces de carácter social, tanto dentro como fuera de Correos y sobretodo que fuera de la empresa pública, también ha de existir opinión cualificada de quienes tienen la potestad y el deber de velar por el interés de los ciudadanos, incluidos los empleados de Correos y Telégrafos.

El sindicato CCOO-Correos, en boca de su líder en el sector, considera que el Gobierno debería haber comenzado por definir el sistema de financiación del Servicio Postal Universal, para establecer cómo se paga el derecho de los ciudadanos a un servicio postal accesible y asequible; ya en otra ocasión hace escasamente un año le preguntábamos al "sindicalista" ¿por qué no se ha acordado usted antes?, se lo decíamos con jerga de mi tierra -tarde piaches-. No podemos olvidar las palabras por él dichas en su Congreso sindical celebrado en Santiago de Compostela, donde el ahora abrumado decía de quienes criticaban la liberalización sin pautas, que estaban desfasados por oponerse al futuro y a la marcha natural de las cosas. Decía el gran profeta de las comunicaciones: "este es el mejor de los males que nos pueden ocurrir", en aquel momento iba subido en la bola terráquea y criticaba a los detractores suyos y del Gobierno "aquel Gobierno" diciendo que acudían a la simpleza de "párese el mundo que yo me bajo" pues, según el visionario los que no veían las grandezas de la liberalización y los nuevos tiempos, se bajaban del tren del progreso. 

 Ahora, el líder de CCOO-Correos (que no debe confundirse con CCOO) critica y culpa al Gobierno de Zapatero, ¿por qué?, ¿con quién iba subido en la bola terráquea?. El Parlamento europeo, aprobó el pasado día 11 de julio, una enmienda -la 81- que afirma que los Estados: "exigirán a todos los operadores que respeten plenamente la legislación laboral a la que están sujetos, esto es, todas las disposiciones legales o contractuales relativas a las condiciones de empleo, a las condiciones de trabajo, incluidas la salud y la seguridad en el trabajo que los Estados miembros apliquen de conformidad con el Derecho nacional acorde con el Derecho comunitario" El Parlamento dice a los Estados que exigirán al operador postal que respete plenamente "la legislación de Seguridad Social a la que esté sujeto y los convenios colectivos celebrados entre los interlocutores sociales". ¿Se habrá enterado de esto el "sindicalista" de CCOO-Correos? 

No podemos olvidar que, CCOO-Correos firmó una clausula inconstitucional contraria a la igualdad de las trabajadoras y trabajadores y que, a pesar de existir una sentencia del Tribunal Supremo, no muestra una gran disposición ni prisa por exigir su cumplimiento y rectificar públicamente su actuación contraria a los intereses y derechos más elementales de los ciudadanos -trabajadores y trabajadoras-. Asimismo, el operador postal español parece no cumplir plenamente la legislación laboral, condiciones de empleo, condiciones de salud y seguridad en el trabajo, acorde con el Derecho nacional en relación con el Derecho comunitario. El Parlamento europeo, apoya en líneas generales la propuesta de liberalización de la Comisión europea, pero pide se retrase dos años más de lo propuesto, hasta diciembre de 2010. La Directiva busca la liberalización de los envíos inferiores a 50 gramos, hasta ahora protegidos, garantizando el servicio universal. CCOO culpa, ahora, al Gobierno de Zapatero. ¡Antes calló! Salvo mejor parecer. Baldomero Gómez

04 julio 2007

38. En Correos, ahora, pudiera ser un buen momento para quedarse

Dadas las actuales circunstancias, es posible que para el personal funcionario de Correos y Telégrafos, y más concretamente aquel que cuenta con cierta antigüedad, resulte interesante quedarse a ver como se solucionan las cosas en el inmediato futuro; al hablar de "quedarse" quiero decir no tener prisa por pedir traslado a otros departamentos ministeriales. De todo lo visto hasta la fecha y toda vez que, por activa y por pasiva, se viene afirmando que nada ha cambiado en lo que a la condición de funcionarios públicos se refiere; visto lo que el propio Tribunal Constitucional dijo en su momento, cito textualmente: “En el caso de la prestación del servicio público postal se han sucedido diversas fórmulas organizativas, sin que ello haya supuesto una ablación del vínculo funcionarial de los funcionarios de los Cuerpos y Escalas de Correos y Telecomunicaciones"; comprobando que, los traslados a otros ministerios no resultan tan beneficiosos como eran de esperar o incluso que, las facilidades de traslado no son tales; haciendo cuentas sobre lo poco rentable de las excedencias incentivadas.


La solución podría pasar por una simple espera paciente, a ver que depara ese inmediato futuro. Futuro que, por otra parte, no resulta tan incierto pues conocemos que la flexibilización pasa, entre otras cosas, por un intento de laboralización del personal funcionario. Ahora bien, la laboralización de los funcionarios tiene un coste y dentro del mismo está un necesario beneficio para los destinatarios de tal cambio de relación jurídica, contando además con la reserva de los derechos adquiridos que el Tribunal Constitucional se ha encargado de resaltar expresamente. Algunas organizaciones, no están siendo conscientes de que la actitud actual de la Dirección y de sus aliados sociales en esta materia, campeando a sus anchas viendo las reacciones de incertidumbre de quienes le hacen oposición con la ley en la mano, pudiera formar parte del guión, pues parece como si tal reacción fuese la deseada y esperada porque está en el programa que culminará en un combate directo contra los opositores colectivos y con la eliminación, traslado o jubilación de los incordiantes individuales. Resulta llamativo comprobar que cuando un funcionario aparenta querer irse, todo se vuelven dificultades; precisamente ahí está la clave por contradictorio que resulte.

 A mi humilde entender, las cosas resultarían muy distintas si en lugar de seguir la inercia de los acontecimientos marcada ex profeso por quienes poseen ahora mismo la batuta, todas las demás organizaciones -coordinadamente-, establecieran una nueva conducta centrada en el futuro del personal y en base a la representatividad que ostentan -a modo de suma de fuerzas-, cosa bien sencilla a la vista de otras coordinaciones que se están llevando a cabo. La primera fase de tal conducta nueva a cara descubierta, con luz y taquígrafos, supondría simplemente informar a los funcionarios de sus derechos y deberes, dándoles su apoyo directo a través de las secciones sindicales en el día a día y, recomendándoles exijan de la empresa el cumplimiento exhaustivo de la legalidad vigente en todos los ámbitos - a modo de denuncia de todo incumplimiento ante tales secciones sindicales-. No podemos olvidar que el incumplimiento de la Ley y demás normativa de aplicación, no puede ser consentido por los actuales aliados sociales de la Dirección so pena de caer en una contradicción de la que, ahora sí, habría que pedir responsabilidades ante los organismos internacionales y ante los tribunales. Pudiera pues, ser un buen momento para quedarse; a no ser ¡claro!, que se facilite la marcha en mejores condiciones. Salvo mejor parecer. Baldomero Gómez

28 junio 2007

37.Él , vota en blanco

He recordado a un individuo muy especial que un día, hablando de los sindicatos, me dijo: "yo hace tiempo que en elecciones sindicales voto en blanco" En aquel momento no di importancia a la manifestación de aquel hombre. Hoy hablando con personas con las que no lo hacía de largo tiempo, recordé el detalle del "voto en blanco" y al ser mentado por mis interlocutores caí en la cuenta de que el hombre en cuestión resultó ser un simple y memo espolique (hasta ahora no lo veía así) que formó parte de un sindicato, aunque siempre tras la sombra de alguien a modo de lacayo -todo hay que decirlo-, muy dado al "corre ve y dile" y muy poco dado al verdadero sindicalismo. El resumen de la amena conversación fue que, el individuo en cuestión le sacó cierto partido al sindicato, se colocó en una jefaturilla al mando de quienes en otro tiempo fueron lo sujetos destinatarios de la lucha del sindicato, situado frente a los que, el necio viene a servir ahora como un buen lacayo; función que realiza a la perfección dado que es lo que ha hecho siempre. Visto así a nadie puede extrañar el personaje tipo pues, ¡parece ser!, que los hay y las hay repetidos y repetidas por toda la geografía nacional y nacionalista. 


Unos por haber sido sindicalistas y otros por haberse valido de aquellos, colocándose los unos y los otros en "puestecillos" ad hoc; la mayoría de las veces sorprende el puesto adjudicado respecto del perfil del adjudicatario pues, sin muchas luces -alguno y alguna- llega a tener cierta responsabilidad -aparente- y digo aparente porque uno de mis interlocutores me advirtió que, precisamente son esas pocas luces y poca mollera lo que resulta ser más atractivo para los directivos a fin de que resulten mucho más manejables. La cosa tiene su lógica y si uno se fija bien puede comprobar que su fatuidad les lleva incluso a protagonizar y firmar documentos llegando al extremo -algunos- de resolver en cuestiones que se salen de las competencias reguladas para su concreto puesto; haciendo así una labor de perros falderos -incluido su femenino- que sacan trabajo sucio y si algún día vienen mal dadas, pagarán ellos el pato, dado que nadie puede responder por quien hace algo sin estar autorizado. Ahora bien, será cierto que este personaje tipo está muy repetido pero, no se puede negar que resulta raro vote en blanco en las elecciones sindicales y más raro, si cabe, que encima lo diga. Salvo mejor parecer. Baldomero Gómez

25 junio 2007

36.CC OO hace un llamamiento de solidaridad a INDITEX, SA

Foto: Baldo

CC OO hace un llamamiento a la Dirección de INDITEX SA en Arteixo (empresa matriz de ZARA y PULL & BEAR) para que tome medidas en materia de Responsabilidad Social Corporativa, en respuesta a la conducta antisindical de una empresa de Perú "TOPY TOP" con una plantilla de 4570 trabajadores que produce tres millones de prendas al mes, siendo uno de sus principales clientes INDITEX. Para CC OO, la experiencia con INDITEX ha sido buena respecto a la respuesta en aplicación de su Código de Conducta exigiendo un comportamiento adecuado en materia de Derechos Humanos y en particular de los derechos básicos del trabajo como compromiso de su política de Responsabilidad Social Corporativa. En este sentido destacan las acciones de INDITEX en Camboya, en Bangladesh y otros países donde dispone de proveedores. La empresa TOPY TOP de Perú ha despedido y maltratado (con agresiones a palos efectuadas por 30 matones) a sindicalistas, intentando impedir la creación del Sindicato de empresa e impidiendo la actuación de la Inspección de Trabajo que declaró improcedente la solicitud de cancelación del Sindicato. Solidaridad con el planteamiento de CC OO en demanda del respeto al Derecho del Trabajo y la libertad sindical a la que habrá de adhibirse, un ruego a CC OO para que se haga una exigencia similar en algunas empresas de España, entre las cuales se encuentra alguna del sector público, en la que se están denunciando, ahora mismo, actuaciones de acoso laboral e incumplimientos en materia de prevención de riesgos, en temas tan elementales como el Servicio de Prevención y los protocolos de vigilancia específica, de obligado cumplimiento. Sin olvidar tampoco el trato desigual y reiterado, estampado en acuerdo al efecto, en la contratación de trabajadoras y trabajadores y que el Tribunal Supremo ha declarado contrario a la Constitución por contravenir su artículo 14. Baldomero Gómez

09 mayo 2007

25.Las elecciones en Correos

Foto: Baldo

Si tenemos que encontrar un momento importante para la definición del futuro del personal de la empresa pública Correos y Telégrafos, sin lugar a dudas deberíamos decir que es precisamente este en el se decide quienes deberán ser los válidos interlocutores en la materia para la representación de sus empleados. * Frente al abuso de poder sin medida.  * Ante el comportamiento inconstitucional contrario al derecho a la igualdad de los ciudadanos.  * Viendo la conducta sucia y antisindical de la empresa, contra ciertas organizaciones, mediando el cese ilegal de compañeros que juegan limpio, con el único fin de no verles en las listas electorales.

 Considerando tales extremos, queda la reflexión tranquila que conduzca a una decisión firme que desemboque en la elección de aquellas opciones que traigan dinamismo, transparencia y buen hacer. 

Opciones que vivan la realidad de la vida con respeto pleno a los derechos de las empleadas y empleados, que tengan como premisa el dialogo y la negociación consensuada y previamente consultada con sus propias bases y con la generalidad de los destinatarios. No es lícita una conducta empresarial con el aval sindical que produzca una merma de los derechos de los empleados de Correos; tampoco lo es utilizar el aparato del Estado para masacrar transitoriamente a quienes por no casarse con su causa, no interesan en un momento dado y que, actúan así porque aún sabiendo que tarde o temprano podrán recobrar su posición inicial, parten de la seguridad de que mientras tanto no darán la lata. Es inadmisible que una empresa del Estado adopte medidas contrarias a los derechos fundamentales de las personas, con intencionalidad y con alevosía.

No es de recibo el incumplimiento descarado de la normativa en materia de salud laboral, hasta el punto de no disponer de los órganos pertinentes desprotegiendo a sus empleados incluso, sin vigilar su salud aún después de conocer sus características patológicas. Todas estas cuestiones en gran medida podrían subsanarse acertando en la opción a elegir respecto de los representantes que habrán de defenderlas durante los próximos cuatro años. Ahora bien, dicho lo anterior, hay que afirmar que tales cuestiones también se solucionan por otros cauces, otras salidas cuya iniciativa está en marcha y pondrán a cada uno en su sitio, sin lugar a dudas. Salvo mejor parecer Baldomero Gómez

07 febrero 2007

20.¡Esta es la ocasión!

En breve se iniciará el proceso electoral sindical en Correos y Telégrafos y, será esta la verdadera oportunidad democrática que tienen los trabajadores para decidirse por el actual modelo de relaciones laborales o para exigir un cambio.

Serán entonces las organizaciones sindicales las encargadas de hacer ver a quienes representan, que lo mejor para los intereses del personal es lo que cada una de ellas ofrece o ya viene ofreciendo en la negociación con la empresa.

De cualquier forma los empleados deben fijarse en lo que les rodea, a veces ciertas organizaciones abusan del poder adquirido en las urnas para pasar el rodillo descaradamente y faltando al respeto a lo más elemental de su propia existencia, los trabajadores; otras veces alguna organización tira la piedra y esconde la mano, dice que todo está mal y los trabajadores no perciben congruencia con una acción sindical acorde con lo que dice, que vaya más allá de las simples palabras; también las más de las veces, casi todas, hacen vista gorda a lo que pasa en su derredor ya sea en materia de acoso moral o de prevención de riesgos laborales.

Precisamente en materia de salud laboral, La Voz de Galicia del pasado día 3 resaltaba una noticia vergonzosa y grave: “Un sindicato acusa a la médica de Correos de coacción para evitar bajas y seguía diciendo: “el sindicato denunció ayer que Correos utiliza a la médica de empresa en la provincia -como órgano de coacción e intimidación de los trabajadores para que no haya bajas laborales-. Indican que amenaza a los eventuales de baja legal firmado por un médico de la Seguridad Social con que de acuerdo al convenio laboral, firmado por –otro sindicato- se les puede hacer una revisión antes de cada contrato y si su informe es negativo no los contratan más en Correos, por lo que les apremia a darse de alta. Dice el sindicato que la situación es más grave porque la médica preside el Comité de prevención de Correos…" Pues bien, la denuncia no tiene nada de malo, si bien todo lo contrario ahora bien, ¿acaso el sindicato no conoce que la situación es denunciada por trabajadores de muy antiguo y, que precisamente por ser miembro del Comité de Prevención, la referida médica, debería de estar ya denunciada ante las autoridades sanitarias e incluso ante la fiscalía por sus otras presuntas actuaciones que van mucho más allá de lo planteado en esa denuncia, además de hacerse constar en acta del referido Comité dichas presuntas actuaciones?, ¿no es cierto que, otros sindicatos deben conocer las quejas de los trabajadores a diario de tales presuntas actuaciones?, ¿es posible que a estas alturas del rodaje no sepan todos los sindicatos que los médicos de empresa han pasado a formar parte de los servicios de prevención por establecerlo así la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y el Reglamento de los Servicios de Prevención, ambas normas, respectivamente, dictadas en 1995 y 1997?. Calificaba, más arriba, de vergonzosa y grave la noticia por cuanto una profesional cuya principal actuación debe consistir, nada más ni nada menos que en la prevención y garantía de la salud de los trabajadores, contrariamente, les atropella y sirve de instrumento de coacción e intimidación presuntamente, a quien debe garantizar el bienestar de sus empleados.

Los médicos de los servicios de prevención (donde se han integrado los antiguos médicos de empresa) tienen facultades preventivas y no pueden hacer un papel de control de ausencias por causa médica, ello por establecerlo la ley y porque así se lo ha dicho la justicia, además de haberlo advertido convenientemente la propia organización médica colegial.

La solución pasa por la denuncia formal del sindicato ante las autoridades y, ¡como no! de los demás sindicatos que también ven lo que está pasando.

Estas y otras cosas de mucha importancia en el día a día, junto con las cuestiones de alta negociación que suponen la regulación de condiciones de trabajo y de vida de los empleados de Correos, son las medidas básicas a tener en cuenta en el momento de elegir en las urnas a quienes deban ser los garantes de las mismas en los próximos cuatro años. ¡Esta es la ocasión!

Salvo mejor parecer. Baldomero Gómez

19 septiembre 2006

13.Iban subidos en la bola terraquea, sin frenos y a lo loco, ¿recordáis?

Decíamos en su día, en otro artículo de este sitio, que un sindicato muy destacado en Correos y Telégrafos, S.A., parecía como que había sido abducido a un limbo fantástico; que había entrado en un sueño delicioso sobre nubes de algodón y que se había pegado un tortazo terrible, aunque a simple vista inaparente; si bien decíamos, los desperfectos no podrían ser evaluados hasta pasado largo tiempo.

Desgraciadamente, los desperfectos los estamos viendo mucho antes de lo esperado; de una parte en el día a día, las compañeras y compañeros ven caer sus ánimos, su ilusión y su futuro. El Sindicato en cuestión, cuyo líder en su último Congreso, refiriéndose a quienes no pensaban como él y por tanto, a su juicio, quedaban desfasados; pronunció aquello que ponía en boca de sus detractores: “parese el mundo que yo me bajo” en referencia a los que el ilustrado señor consideró simplones por oponerse al futuro y a la marcha natural de las cosas. Ahora bien, para que la cuestión dejara en el aire una reflexión tranquilizadora también se atrevió a decir: “este es el mejor de los males que nos pueden ocurrir”.

El mentado tortazo inaparente, lo llevan dentro de sí como una espinita clavada en su corazón y, a menudo nos cuentan lo bien que todo funciona –gracias a su intervención-, para disimular su propia angustia. El sindicato que otrora defendía con coraje los derechos fundamentales de sus compañeros en la empresa, hoy bajo la batuta ilustrada, se ve hasta el cuello ¡sin necesidad!, y todo por un protagonismo barato que no tardó prácticamente nada en desvelarse contraproducente para la propia organización social, que por otra parte no se merece.

Es penoso leer una nota de prensa del citado sindicato en la que, muestran su profundo desacuerdo y disgusto por la propuesta del Gobierno sobre el acceso a la red postal pública, dicen que se quiere aprobar a hurtadillas, contra el criterio del Consejo Asesor Postal y de los sindicatos, favoreciéndose dicen, intereses privados.

A decir de mi tierra: ¡tarde piaches!, frase con la que venimos a considerar que de poco vale un ¡pío, pío! extemporáneo.

Son de destacar, por resultar resonantes viniendo de quien vienen, las expresiones siguientes: “hurtadillas” parece como que recuerda el nefasto proceder en las negociaciones sociales de la empresa, incluida la entrega de documentación a plazos –a los demás ¡claro!, no al sindicato aquí mentado-; “descreme del mercado” nos trae a la memoria el callejón sin salida a que se han visto sometidos los funcionarios de Correos y Telégrafos, al habérseles impuesto sin consulta previa, la pertenencia a una Sociedad Anónima, gracias a la intervención airosa y moderna del equipo disgustado de este sindicato; “contradictorio” dicen ellos, y a nosotros nos resulta leer su nota de prensa, pues se pasan a la contra como si aquí no hubiera pasado nada.

Aquel ““sindicalista”” y el sindicato que lo ampara, salieron de su Congreso subidos en la bola terráquea a toda mecha y sin frenos. Ahora se quieren bajar, pero hete ahí que el vértigo y el miedo les puede, y a pie de tierra no existen redes ni protecciones que le protejan del golpe, ni aun habiendo quién quiera hacerlo. ¿Qué harán? Baldomero Gómez

02 mayo 2006

10.Las "grandes" apuestan por el empleo estable...

Las “grandes” centrales sindicales, a bombo y platillo, apuestan por el empleo estable y de calidad y, contra el fraude en las contrataciones.

Resulta muy complicado entender tales manifestaciones sin sentir estupor.

Entre otras contradicciones, podríamos citar la firma que estas organizaciones sindicales, han estampado en un -acuerdo convencional- por el que todas aquellas trabajadoras y trabajadores de Correos y Telégrafos, S.A. que han denunciado ante los tribunales un fraude en su contratación y obtuvieron una sentencia favorable (que confirma el fraude de Correos, S.A. en la contratación); no podrán formar parte de las listas de contratación. Así, cometen fraude en tu contratación laboral, lo denuncias, lo ganas y, no te permiten formar parte de las listas de contratación, justamente por haber hecho uso de tu derecho a reclamar. Las “grandes” centrales obvian la garantía constitucional de indemnidad y lo defienden con uñas y dientes.

En la Edad Media, se llamaba grandes en España a los señores a quienes el rey mandaba cubrir la cabeza, sentar en actos y lugares públicos disponiendo de cojín, por su honra. Hoy las “grandes” centrales, se sientan a la mesa de contratación y allí firman que ¡quién reclame a la calle!, pero cuando ellas salen a la calle dicen que exigirán la estabilidad y calidad en el empleo y que, combatirán el fraude en las contrataciones.

En nuestros tiempos, las “grandes” centrales sindicales en España se permiten firmar tales cosas y afirmar aquellas otras, a modo de burlería.

No solo se cargan la garantía constitucional de indemnidad de que debe gozar todo ciudadano, "... a no ser represaliado por hacer uso de su derecho a la defensa ante los tribunales..."; si no que, continúan creando gigantescas listas de contratación temporal, ¿es esa su lucha por la precariedad en el empleo?  Salvo mejor parecer. Baldomero Gómez