18 septiembre 2008

64. ¡Ahora es el momento para cambiarlo!

Dice bien el Sr. Gabilondo cuando afirma que el actual modelo económico se desmorona, que las cosas no volverán a estar nunca como antes. Eso de que, "las cosas no vuelvan a estar como antes", podría ser una buena noticia, pues si la salida de la crisis supone un buen cambio, bien venido sea, mejor si coincide en manos de un gobernante firme y con aguante, con ciertos fallos de fondo quizás debidos a las malos consejos pero, con una indiscutible capacidad para dar la cara aunque sea tarde, con cierta manera distinta de hacer las cosas, más humildad y con aparente tolerancia.

Precisamente en este momento de crisis, ahora no después, corresponde al Señor Zapatero cambiar aquellas cositas de la casa que no van bien. Si el modelo económico ha fracasado como dice Gabilondo, ¿qué decir de la manera de liberalizar ciertas empresas públicas?. Nadie dice que a estas alturas no haya que liberalizar, por ejemplo, Correos y Telégrafos, pues la Unión Europea ha puesto incluso fechas; ahora bien, las maneras de hacer dejan mucho que desear y bajo el pretexto de que está en transformación, se ha dejado en manos de "cuatro" un poder desmesurado, abandonando prácticamente la prestación del servicio público, gastando dinero de todos sin mediar una triste comparecencia en el Parlamento para dar cuentas, incumpliendo sistemáticamente las leyes, faltando a las más elementales normas del Estado de Derecho y todo ello bajo la forma de "Empresas Estatales", sin control, con el lógico amparo del Gobierno y toda la infraestructura estatal por ser todo su capital del Estado, de los ciudadanos a quienes no da cuentas.

Veíamos recientemente en un programa de televisión, como tres hombres en sillas de ruedas tenían dificultades de acceso a oficinas de la Sociedad Anónima Estatal Correos y Telégrafos y, oíamos atónitos como una empleada de la empresa estatal -de todos- les decía a los interesados y a la locutora: salimos con frecuencia al exterior para atender a discapacitados. Uno de ellos, se preguntó en voz alta ¿cómo sabe esta señora que yo estoy fuera esperando ser atendido?. Pretender dar una imagen de empresa E-volucionada, cuando sigue siendo tipo jurásico, atendida por gestores muy primitivos, no resulta rentable, ocasiona gastos y frustración. Ello, sin mentar los daños que se puedan estar causando a sus empleados funcionarios, en su estatus jurídico.

¡Ahora es el momento para cambiarlo!

Salvo mejor parecer

Baldo

1 comentario:

Anónimo dijo...

Los ciudadanos de a pie estamos hartos de que sean la especulacion y el abuso de poder la moneda de cambio,todos los dias,adonde van a parar nuestros esfuerzos y nuestro dinero y que por contra no reviertan en un mayor servicio.El oscurantismo, que precedio a una epoca de ilusion por un efectivo cambio del sistema y de hacer las cosas en politica economica y social como fue el principio de nuestra democracia,ha vuelto.Todas las Empresas del Estado,como minimo tienen que ser transparentes.